Depende de varios factores. Entre los principales están la superficie y el ancho del lote, la cantidad de frentes, si se encuentra en esquina, los retiros obligatorios y las ordenanzas urbanísticas que aplican en esa ubicación.
También es necesario analizar el entorno inmediato: las construcciones vecinas, las vistas, los accesos, las circulaciones y la superficie realmente aprovechable del terreno.
Otro aspecto fundamental es definir qué tipo de departamentos se quieren desarrollar y qué superficie tendrá cada unidad. Según estas decisiones, un mismo terreno puede admitir distintas alternativas de diseño y diferente cantidad de unidades.
Nuestro objetivo no es lograr la mayor cantidad posible de departamentos, sino encontrar un equilibrio entre aprovechamiento del terreno, rentabilidad, funcionalidad y calidad de vida para quienes van a habitar el proyecto.